XCIII

¿Qué cosas perdimos?

Aquellas que olvidamos

Y desterramos,

De nuestros corazones

¿Cuáles son aquellos momentos

olvidados?

Los arrancamos,

De nuestros corazones;

Para no recordar, nunca más.

Y hacer más ligero,

Nuestro viaje,

Convertir el sufrimiento en

Algo llevadero.

Nunca tomamos en cuenta,

Que el camino no era más fácil,

Olvidándolo todo,

Botando partes nuestras.

¿Y cómo volver a ser,

Otra vez nosotros?

Si dejamos atrás las enseñanzas,

Y olvidamos, lo que alguna vez,

Fuimos capaces de hacer.

XCII

Nostalgia,

Ven a mí,

Y llévame otra vez,

A cualquiera;

De esas tantas noches,

En que fuimos jóvenes,

No más un niño,

Aún no un adulto;

Y sin embargo, quería vivir,

Todo lo que aún ,

No sabía que había.

Nostalgia,

Ven,

Y cárgame de nuevo,

A otra de esas veladas,

Donde la noche se puso,

Y no veía las caras;

Mientras el viento nos acariciaba,

Y la música sonaba,

Me sentía especial,

Cómo si estuviera en uno de esos vídeos.

Nos….talgia,

Vamos ya,

A aquellos momentos,

Donde todo pudo pasar;

Adónde la magia nos encontró,

Y yo sin tener confianza,

Pude soñar en que vivía,

En otra dimensión.

XCI

¿Y por qué es?

Que no cambiamos,

Cuando vemos las cosas, tan claramente.

 

¿Y por qué?

Cuando todo parece ser,

Del mismo modo,

¿Adónde está nuestro control?

 

O ¿será acaso que nos gusta?

Retomar, el camino de siempre;

Para volver a andar,

Contra corriente.

 

Aún cuando, todo sabe tan mal,

¿Seré un animal de costumbres?

Buscando la redención o mi auto-engaño.

 

Pienso que todo será, diferente,

Y cambiaré,

Mas al final,

La verdad, es que no hay fin.

 

No hay cambio,

Ni nada más,

Por disfrutar.

 

Sé que todo saldrá mal,

Como tantas otras veces,

Pero ¿por qué añoro tanto

Ese sabor amargo?

 

Me cuido de engañarme,

Y creer que soy otro

Cualquiera, quienquiera, el que sea.

 

Al que la vida se le da mejor,

Para quién cambiar (su forma de ser),

Fuera tan fácil cómo vestir.

 

Algún día comprenderé,

 

Quién es que soy,

Y tal vez, deje de cambiar,

E intente, por una vez, quererme.

XC

Uno y otro paso para delante,

Uno y otro paso,

Sin volver la mirada atrás,

Sin determinar,

Lo que acaba de pasar.

 

Y por fin,

Ya no me interesa,

No me quedaré atrás,

Ni dejaré,

Que decidan mi vida.

 

Sé que no he encontrado aún,

Ese lugar donde encajo,

Tal vez,

No sea de por acá;

O fui hecho con otras especificaciones.

 

Al final,

Tendré que construir,

Mi propio sitio,

Y por más que cueste,

Al final estaré ahí,

Y sabré que es como ningún otro lugar.

Porque ese, es mi lugar.

LXXXIX

El único que no se muda,

Soy yo,

Acá estoy,

Como siempre lo estaré.

 

 

Y sigo sin cambiar,

Mi forma de ser,

Porque aún te amo.

 

Y como el primer día,

Te dije que no podía,

Verte ir.

 

Y como la primer noche,

No te quería dejar,

Y acá sigo,

Porque mi vida es amarte.

LXXXVII

Y cuando las estrellas se apaguen,

¡quién sabe cuándo!,

Solo sé, que estaremos muy lejos,

De todo lo que hoy vemos.

 

Y  lo único que conoceremos,

Será: nuestra propia velocidad.

 

Recorriendo el universo,

Como una sola partícula,

Llevando una sola voz,

Al universo entero.

 

Y son las palabras,

Que se repiten,

Sin cesar,

Dentro de mi cabeza,

“te amo”.

LXXXVI

He pasado las páginas,

Sintiendo temblores,

Tratando de recordar,

Qué fue lo que me motivó

A actuar, a hacer, a moverme,

De esa forma en cómo lo hice.

 

Y leo el diario de mi vida,

Viendo un año y otro,

Todo recuerdo se me hace,

Un solo borrón.

 

Y las personas,

Y aquellos, tantos momentos;

Parecen que no fueron conmigo,

Sino a un conocido,

A alguien que si bien una vez fuimos cercanos,

Ya hoy ni nos volvemos a hablar,

Siquiera para decir:

Feliz día, feliz año o feliz vida.

 

He pasado mis manos,

Por el papel,

Tratando de recordar,

Cómo es que me sentía,

Y cómo fue,

Que todo acabó en esto;

Y cómo fue,

Que hoy llegué hasta acá;

Pero no sé,

No supe decir,

Más que si lo viví.

LXXXV

Hoy volví a ver

Por la ventana trasera,

La vida que dejé atrás,

Hace tantos años ya,

Donde ya no soy el mismo.

 

Y ahora, adulto,

Veo por el espejo,

Aquel espectáculo,

En el que me solía sumergir,

Entre rayos dorados,

Y fresca brisa,

Moviendo las ramas.

 

Me transporté,

A uno y mil lugares,

Donde pasé,

Tiempos con mi corazón en paz,

Maravillado, alegre

Por esta época del año.

 

Cuando finalmente,

La tierra cedía,

Para dar descanso, al calor,

Repeliendo la humedad,

Por tan breve que fuera.

 

Hasta el sol se acostara temprano,

Para soñar con las estrellas,

Y creer en momentos únicos.

 

Sentí, que vivía en un cuento,

Infinito, inmutable,

Cuyas líneas, ya estaban escritas.

 

Y no era yo, más que un observador,

De un paisaje como este,

Al que siempre amé,

Y deseaba,

Año con año,

Que por fin llegara esta, mi temporada.

 

Porque cuando el calor se recoge,

Los momentos se hacen eternos,

Y todo me parece,

Más bello de lo que jamás, pudo ser.

LXXXIV

Si un día,

Nevará acá,

En el medio de todo,

Y entre estos verdes árboles,

¿Darías crédito a tus ojos?

 

Y si un día,

Nevará acá,

En el medio de todo,

Y entre estos edificios,

¿Confiarías en tu tacto?

 

¿Qué pasaría?

Si un día,

Lo más inesperado,

te sorprendiera,

en medio de tu vida,

¿serías capaz de aceptarlo?

¿o tan solo parpadearías?

para reiniciar la rutina,

otra vez.